Inauguro esta sección de reseña de discos con la aparición del disco del año en cuanto a metal se refiere.
Hagamos un poco de historia: Robb Flynn forma Machine Head a principios de los 90 en California dentro de una vertiente cercana al groove metal. La banda consigue unanimidad de crítica y público con su primer disco "Burn my eyes (1994)", incluso es denominado "el master of puppets de los 90".
Tras una irrupcion como ésta la banda saca un segundo disco "The More Things Change (1997)" inferior pero bastante aceptable teniendo en cuenta la presion y las espectativas que había sobre ellos.
Después de un par de años de gira y de cambios de miembros la banda saca "The Burning Red (1999)" y "Supercharger (2001)" dos disco que reciben críticas por su acercamiendo a sonidos más comerciales y cercanos al nu-metal.
La bajada de las ventas y las críticas hacen que la compañía casi cancele su contrato y decida bajarlos a "segunda división". Con ese panorama Flynn recluta a un viejo amigo de sus primeras bandas de thrash Phil Demmel, y con éste a las guitarras comienzan a grabar "Through the Ashes of Empires (2004)".
El disco revoluciona el metal del momento y deja a un lado toda la vertiente nu-metal o groove de la banda para llevarlos a latitudes mas cercanas al thrash y al metal clásico.
Las buenas críticas no se hacen esperar y las ventas crecen lo que hace que la banda recupere el prestigio del pasado. Tras una larga gira Machine Head se meten de nuevo en el estudio.
Tres años tardan en "parir" su obra maestra de nuevo con Roadrunner, "The Blackening (2007)" es puro, es perfecto, un disco redondo de principio a fin, thrash, metal y épica a partes iguales. Tras el primer año de su aparición la banda recibe multitud de premios y reconocimientos, "The Blackening" es considerado el disco de la década en cuanto a metal se refiere y Machine Head lidera a las bandas del momento acompañando a Metallica en una extensisima gira mundial.
Han pasado cuatro largos años... cuatro años de espectativas, giras enormes y silencio... más que silencio lo que ha habido alrededor de su nueva obra ha sido hermetismo.
Nunca un disco tan esperado mostró tan poco antes de salir y es que desde que en junio apareciera el single "Locust" hasta septiembre solo se ha mostrado la portada (horrible en comparación a su predecesora).
Pues bien ha llegado el momento y Machine head se ha enfrentado al objetivo mayor de su carrera: superar lo insuperable ¿lo han hecho?... a mi entender si, porque en vez de hacer un "Blackening 2", Flynn ha rescatado todas sus influencias, ha cogido todo lo bueno de sus discos anteriores y aportándole la madurez que sus 42 años le permiten ha parido su obra magna, un disco con todo lo que a uno de puede gustar de
Machine Head y lo que desearía que apareciera: furia, energía, mala leche, épica, dramatismo, cambios de ritmo increibles, duelos de guitarra que desde la dupla Mustaine-Fredman no se habían oido y 7 maravillas una detrás de otra.
Si uno es amante del metal no puede dejar de quedarse boquiabierto con esta obra, de ver lo complicado de sus composiciones y de admirar a un artista como la copa de un pino que se llama Robert Flynn, su talento rebosa por los cuatro costados en este "Unto de locust" como el de sus tres compañeros de viaje.
En resumen "Unto the locust" iguala al menos a "The Blackening" y deja entreabiertas algunas puertas para próximos trabajos en los que tocar vertientes mas suaves sin perder nada de calidad y confirma a Machine Head como la banda de thrash metal mas grande del momento.
